Barrio de la Morería: el pasado de Mayrit, más presente que nunca

Pasear hoy por la Morería es recorrer las callejuelas donde se asentaron primero los mozárabes y posteriormente los mudéjares. No es difícil imaginar cómo sería en su momento el barrio de la Morería, cuyo trazado irregular recuerda al de entonces.

Cuando Alfonso VI reconquistó Mayrit en 1083 concedió a los musulmanes la posibilidad de mantener vivas sus costumbres. Algunos herreros, agricultores, comerciantes, artesanos y caldereros decidieron cruzar el antiguo recinto amurallado para acudir al cerro de Las Vistillas, en el actual distrito de La Latina, Se instalaron en la antigua zona mozárabe, formando el barrio de la Morería. El resto, especialmente las clases más pudientes de la sociedad islámica, como militares, administrativos o religiosos, decidieron establecerse en los Reinos de Taifas cercanos.

San Pedro el Viejo

Con los musulmanes que deciden quedarse comienza a formarse la Morería, un barrio más allá de los muros de la ciudad. Más tarde, sin embargo, volvería a ser incorporado a la villa, tras la construcción de una segunda muralla. Curiosamente, Madrid le debe a los musulmanes incluso su nombre. El término Mayrit significa “agua que corre” en referencia al arroyo que en su día transcurría por la calle Segovia. Una separación física entre el Madrid cristiano y el musulmán.

Morería Vieja y Nueva

Resulta fácil dejar volar la imaginación para descubrir como era el barrio de la Morería, situado en torno a la Plaza del Alamillo. Algunos historiadores ubican aquí el Tribunal Árabe de Justicia. Próximas a él, dos mezquitas, situadas en donde hoy se levantan la Iglesia de San Andrés y la de San Pedro el Viejo, que hoy todavía conservan una preciosa torre mudéjar. Además, el barrio tenía baños, carnicería para abastecer en exclusiva a la comunidad musulmana, y casa de bodas.

La Morería Vieja se orientaba al pie del Campo de las Vistillas, pero después se extendió a partir del siglo XV con la Morería Nueva, ubicada entre Cuchilleros, la calle de Toledoy la Cava de San Miguel.

Calle de la Morería
Trato a los musulmanes

Las mismas leyes de 1481 que obligaban a los judíos a vivir separados de la población cristiana se aplicaron a los musulmanes. Los miembros de esta comunidad estaban obligados a llevar señales distintivas en el hombro derecho y ropas claramente identificativas. 

Además, se les impedía tener negocios fuera de la Morería. Sin embargo, en 1481, los Reyes Católicos suavizan esta prohibición y se permite a este colectivo tener tiendas, aunque solo podían estar abiertas durante el día. Los musulmanes, sin embargo, no podían verse beneficiados por las rebajas tributarias hechas a la Hermandad de Gremios. 

Obras significativas

Se da la circunstancia de que hasta finales del siglo XV la práctica totalidad de las obras que tenían lugar en puentes, fuentes y manantiales eran realizadas por los alarifes musulmanes. Suspicaces por su buen hacer, se publicó un edicto que obligaba al alarife a ir acompañado de un cristiano. La realidad era que, posteriormente, en la documentación de las obras no aparecía el nombre musulmán. Algunos ejemplos de obras hechas al mando de mudéjares fueron el matadero de la Plaza de la Cebada, el retejado de la iglesia de San Salvador, el hospital de La Latina y las mejoras de los puentes de Segovia y Toledo.

Con la peste que asoló Madrid en 1488 la comunidad musulmana se vio reducida a algo menos de 300 miembros. El 12 de febrero de 1502 se ordenó la conversión o el destierro de los mudéjares en territorio cristiano. Una gran parte optó por el bautismo forzoso. A cambio se les concedería la exención de impuestos durante diez años y el mantenimiento de la casa de bodas, la carnicería y el cementerio. Además, también se les permitía conservar las tiendas fuera de la Morería y se concedieron nuevos negocios, sin coste durante el primer año.

Calles laberínticas

En la Plaza de los Carros podemos ver el lugar exacto de acceso a la Morería: la Puerta de Moros, junto a la que se encontraba el cementerio árabe de Uesa del Raf, próximo a la Puerta de la Cebada. El Madrid que daba cobijo a musulmanes y cristianos, en el recinto amurallado que conformaba la Morería, era un conglomerado urbano compacto, sin unidad arquitectónica. Las calles estaban construidas sin planos, con diferentes edificios que variaban en anchura hasta formar un misterioso laberinto

El cronista Mesonero Roanos, describe así el barrio: “Este distrito puede dividirse en dos tramos. El primero, comprendido desde la antigua muralla, entre las casas del Duque el Infantado y de la calle de Don Pedro, hasta puerta de Moros y la plazuela de San Andrés. Y el segundo, entre San Andrés y Puerta de Moros, donde está la Puerta de Cerrada, y las Cavas de San Francisco y San Miguel. Quizás sea esta la misma división que antes se designaba con los nombres de Morería Vieja y Morería Nueva”. 

Vestigios musulmanes

En cuanto a los vestigios del pasado musulmán del barrio de la Morería, en la Plaza de los Carros permanece escondido un viaje de agua del sigloXI. Este sistema hidráulico de abastecimiento fue una de las mejores herencias de los musulmanes, ya que continuó funcionando hasta la creación del Canal de Isabel II

Además, la zona poseía casi cien silos y pozos, que servían para almacenar alimentos y más tarde como depósito de basuras. Allí, las excavaciones han encontrado restos de cerámica andalusí, que hoy puede observarse en el Museo de los Orígenes

Por último, los más curiosos pueden observar algunos lienzos pertenecientes del segundo recinto amurallado de la ciudad, como el de la calle del Almendro y la calle de los Mancebos. Desafortunadamente no presentan un buen estado, a diferencia de los que se conservan escondidos en sótanos y garajes de algunos edificios, e incluso en las tabernas de la Cava Baja.

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