Descubre La Latina, un barrio con mucho encanto

Un paseo por La Latina no deja indiferente a nadie. Sean cuales sean tus gustos, aficiones e intereses, en este barrio encontrarás todo lo que buscas y mucho más.

Para descubrir La Latina lo mejor es hacerlo a paso lento, sin prisas, recreándose en cada rincón que vamos encontrando. Un paseo sin tener en cuenta la tiranía del reloj y con el único objetivo de dejarnos sorprender.

Descubre La Latina calle de Toledo

Estamos en uno de los barrios más antiguos y castizos de Madrid. Un lugar lleno de historia, comenzando por su nombre, que hace referencia a la escritora y humanista Beatriz Galindo, nacida en Salamanca en el seno de una familia adinerada. Sus conocimientos de latín le sirvieron no solo para ser conocida como “La Latina”, sino también para ejercer como maestra de gramática de la Reina Isabel la Católica. En memoria de esta mujer, completamente adelantada a su tiempo, el pueblo de Madrid llamó a este barrio con su sobrenombre. 

La Plaza de la Cebada, principio y fin

Nuestro paseo por el barrio puede comenzar al bajarnos en la estación de metro de La Latina, en la línea 5. Nada más salir del suburbano nos encontramos en plena Plaza de la Cebada, donde en 1499 se fundió el Hospital y Convento de la Concepción de Nuestra Señora, justo en el lugar que hoy ocupa el Teatro La Latina, aunque en su tiempo el hospital ocupaba también una parte de la actual calle de Toledo. 

En esta plaza también podemos encontrar el Mercado de la Cebada, uno de los más tradicionales y populares de Madrid. La calle de Toledo atraviesa la plaza. La tomaremos en dirección a la Plaza Mayor para encontrarnos con la Real Colegiata de San Isidro y Nuestra Señora del Buen Consejo. Los madrileños la tienen un inmenso cariño, pues antes de que se consagrara la Almudena, en 1992, era su catedral. Allí reposan los restos de San Isidro, patrón de la ciudad, y su esposa, Santa María de la Cabeza.

Descubre La Latina calle Segovia

Junto a esta preciosa iglesia se encuentra el Instituto San Isidro, cuyas aulas han visto pasar a grandes literatos como Miguel de Cervantes, Lope de Vega, Pío Baroja o Antonio Machado. Entre sus alumnos, cuatro premios Nobel de Literatura: José Echegaray, Jacinto Benavente, Vicente Aleixandre y Camilo José Cela. Imposible no presumir de uno de los centros de enseñanza más antiguos de Madrid.

Una puerta abierta al Rastro

Continuamos nuestro paseo por la calle de los Estudios hasta desembocar en la mítica y castiza Plaza de Cascorro, auténtica puerta de entrada al Rastro. La plaza debe su nombre al cerco de la ciudad durante la guerra de Cuba. La estatua del héroe Eloy Gonzalo recuerda este momento histórico. 

Desde este punto parte la Ribera de Curtidores, columna vertebral del Rastro, el gran mercado al aire libre que abre sus tiendas, y sus míticos puestos los domingos, a todo aquel predispuesto a encontrarse un tesoro con solo buscarlo.

Descubre La Latina El Rastro

Para volver a la Plaza de la Cebada, donde hemos comenzado nuestra ruta, podemos tomar la calle de la Ruda, la de las Maldonadas o la de San Millán, a nuestra elección. Y de ahí encaminaremos nuestros pasos en dirección a la Puerta de Toledo. Todas estas calles, como la de Calatrava, Santa Ana, Humilladero, y la del Mediodía Chica y Mediodía Grande,  tienen en común sus nombres evocadores, mucho encanto y la habilidad de hacerte viajar en el tiempo y trasladarte a esa época en que Madrid vivía a otro ritmo más pausado.

Arte y buenas vistas

Una vez llegamos a la Puerta de Toledo debemos girar a la derecha para alcanzar la Gran Vía de San Francisco, con la Iglesia de la Palomaen la plaza del mismo nombre. Un poco más adelante se encuentra la colosal Basílica de San Francisco el Grande, con su enorme cúpula de 33 metros de diámetro. No hay mejor marco para acoger cuadros de Zurbarán y Goya, que se muestran sin secretos a todo aquel que quiera acercarse a contemplarlos.

Descubre La Latina Basilica de San Francisco el Grande

Detrás de la basílica encontramos el Parque de la Cornisay muy cerca los Jardines de las Vistillas, lugar de encuentro de aquellos enamorados que vienen a recrearse con una de las más bonitas y románticas vistas de Madrid. Es aquí también donde los madrileños celebran las Fiestas de San Isidro, el 15 de mayo, llenando de risas, algarabía y colorido el lugar.

Subiendo por la Carrera de San Franciscollegamos de nuevo a la Plaza de la Cebada. Si tenemos tiempo, cualquier de las calles colindantes, como las de San Isidro, de las Aguas, la de Tabernillas o la del Ángel, merecen la pena para seguir disfrutando de un Madrid único, que nos muestra su cara más auténtica.

Del legado árabe al gastronómico

No podíamos marcharnos de La Latina sin conocer el sabor árabeque hace de este barrio un lugar especial. Podremos reencontrarnos con esta parte de la historia de la ciudad en plazas como la de los Carros, la de San Andrés o la de Puerta de Moros. 

Descubre La Latina Cava Baja

En la Humilladero parten dos de las calles más conocidas del barrio, la Cava Alta y la Cava Baja, reconvertidas hoy en una de las mayores apuestas gastronómicas y de ocio de la capital. La Cava Alta se inicia en la Calle Toledo. La baja, en la plaza de Puerta Cerrada, prolongándose en la Cava de San Miguel. ¿Por qué elegir una de ellas pudiendo quedarnos con las dos?

Es hora de hacer un alto en el camino. ¿Qué quieres tomar? Aquí encontrarás toda la oferta gastronómicaque puedas imaginar. Tabernas típicas, bares a la última, restaurantes con gusto, modernas coctelerías y cafés con encanto, donde recuperar el placer de conversar. La oferta es tan amplia que la lista de recomendaciones no nos permitiría finalizar. Pero tenemos que hacerlo, no sin antes recomendarte que incluyas en tus planes este paseo por La Latina. Si ya has estado anteriormente, descubrirás cosas nuevas. Si nunca has venido, no lo olvidarás. 

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