La Plaza de la Cebada: un referente en la historia de los mercados de Madrid.

A lo largo de los últimos tres siglos, la Plaza de la Cebada ha sido un destacado punto de referencia en el comercio local de Madrid. Ha albergado diversos tipos de mercados, lo que le ha convertido en un importante centro tanto comercial como social.

La Plaza de la Cebada es una de las más antiguas de Madrid. Anteriormente este espacio era un antiguo cementerio árabe. Cuando la Plaza Mayor deja de ser lugar de mercado, la actividad se concentra en la de la Cebada. A lo largo de los años ha ido evolucionado a la vez que lo hacía la ciudad.

Plaza de La Cebada
Plaza de La Cebada vista desde la Carrera de San Francisco
El origen de su nombre

El nombre de la Plaza de la Cebada se remonta a la Edad Media, cuando los agricultores llevaban allí la cebada recolectada para venderla. Este producto era muy demandado, especialmente por los propietarios de caballerías y vaquerías que lo adquirían para alimentar a sus animales. La Casa Real era uno de los principales clientes. Allí se separaba la cebada destinada a los caballos del rey de la que se entregaba a los regimientos de caballería.

Los primeros mercados

A medida que Madrid continuó creciendo, la Plaza de la Cebada se convirtió en un importante centro de actividad comercial. A lo largo de los siglos XVII y XVIII, la plaza albergó mercados de diversos productos, como carnes, pescados, frutas y verduras. Eran un lugar esencial para proporcionar alimentos frescos a la población

Plaza de la Cebada en 1868
Plaza de la Cebada en 1868. Al fondo la desaparecida Iglesia de San Millán

La ubicación estratégica de la plaza en el corazón de la ciudad la convirtió en un lugar de reunión frecuentado por los madrileños. Con el tiempo, la oferta de productos se fue diversificando, incluyendo herramientas, cacharros, cerámica o cestos de esparto trenzado.

El Siglo XIX y la Modernización de la Plaza

En el siglo XIX, Madrid experimentó una transformación significativa con el crecimiento de la población, impulsado por la revolución industrial. La población pasó de menos de 300,000 habitantes en 1818 a más de 540,000 en 1900. La Plaza de la Cebada se modernizó para satisfacer las necesidades de esta creciente población y se convirtió en un mercado más organizado.

Obras de construcción del antiguo Mercado de la Cebada
Obras de construcción del antiguo Mercado de la Cebada

La regulación del mercado recaía en las autoridades municipales, que establecían normativas y horarios para garantizar un funcionamiento adecuado. A medida que el comercio al aire libre aumentaba, se hacía mas necesario tomar medidas para mejorar la higiene y garantizar así la conservación de los alimentos.

El Primer Mercado Cubierto

Para abordar los problemas de insalubridad, en 1868, el Ayuntamiento de Madrid aprobó la construcción de varios mercados cubiertos. Es entonces cuando se construye el antiguo Mercado de la Cebada.

El diseño de este mercado fue obra del arquitecto D. Mariano Calvo Pereira, quien se inspiró en el mercado de Les Halles en París. La estructura de la construcción combinaba hierro y cristal, lo que lo convertía en un hito arquitectónico.

Antiguo Mercado de la Cebada
Antiguo Mercado de la Cebada

El mercado fue inaugurado el 11 de junio de 1875 por el Rey Alfonso XII. Fue todo un acontecimiento ya que supuso un importante avance en la calidad y la conservación de los alimentos.

Pero pronto empiezan los problemas. En un estudio realizado en 1902, ya se habla de problemas de higiene. Años más tarde aparecen algunos defectos en la infraestructura que ponen en peligro la estabilidad del edificio.

Triste e incomprensiblemente en 1956 el Ayuntamiento decide derribarlo. Esta decisión posiblemente obedezca a temas especulativos, ya que lo mas razonable hubiese sido mantener el edificio, subsanando los defectos que presentaba.

Nuevo Mercado de la Cebada
Nuevo Mercado de la Cebada

Los comerciantes del mercado, en desacuerdo con la demolición, se organizaron en una sociedad cooperativa y construyeron el nuevo mercado, que se inauguró en 1962. A excepción de algunas reformas menores, este edificio es el que podemos disfrutar hoy en día.

La Plaza en la actualidad

La Plaza de la Cebada, sigue siendo el epicentro del barrio de La latina. Un lugar lleno de vida y energía, que se ha convertido en el punto de encuentro para todos aquellos que nos visita. Sus aceras están llenas de terrazas que ofrecen un ambiente animado y acogedor. Un buen sitio para disfrutar de una buena charla con una buena copa de vino. Y en el centro de la plaza el gran mercado.

Detalle de la Plaza de la Cebada
Detalle de la Plaza de la Cebada

A lo largo de los años, hemos sido testigos de una transformación significativa en la forma en que consumimos. Las grandes superficies comerciales se han convertido en la elección predilecta de los consumidores. Gracias a Internet, ahora tenemos el poder de “hacer la compra” sin salir de casa.

El Mercado de la Cebada se reinventa

Sin embargo, El Mercado de la Cebada no se ha quedado atrás ante esta nueva realidad. Su compromiso con la calidad de los productos que ofrece ha sido el pilar fundamental para una clientela fiel. La construcción de un aparcamiento, fue concebida con el objetivo de facilitar el acceso a quienes prefieren desplazarse en vehículo privado.

Pero eso no es todo. Este mercado no solo se adapta, sino que también se reinventa. Ofrece un eficiente servicio a domicilio y organiza actividades, como degustaciones o jornadas gastronómicas.

Parte trasera de la Plaza de la Cebada
Parte trasera de la Plaza de la Cebada

Lo más sorprendente es que El Mercado de la Cebada no se limita a la oferta tradicional. Además de los puestos habituales, aquí puedes encontrar una diversidad de opciones que van desde bares, librerías, galerías de arte, moda y hasta un bufete de abogados.

 

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