Museo de Artes y Tradiciones Populares: la corrala cerrada más grande de Madrid

Visitar el Museo de Artes y Tradiciones Populares, es matar dos pájaros de un tiro. Por un lado disfrutas de una amplia y curiosa muestra de objetos tradicionales procedente de todos los puntos de España. Y por otro lado descubres cómo era la vida en una corrala de Madrid. 

El Museo de Artes y Tradiciones Populares está situado en la calle de Carlos Arniches, 3 y 5, en el barrio de La Latina. Durante la visita tendremos la oportunidad de acercarnos a objetos cotidianos que han formado parte de nuestra vida, nuestra cultura y nuestras fiestas. Pero ese no es el único motivo por el que merece la pena llegar hasta aquí. El museo se asienta en la corrala cerrada más grande de Madrid, lo que le hace único. 

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El corralón del Rastro

La corrala de la calle Carlos Arniches responde a la tipología típica de las casas de corredor, donde las viviendas se distribuyen en torno a un gran patio central. En la actualidad hay censadas 420 corralas en Madrid y ésta es, gracias a las obras de restauración, una de las que mejor se conservan.

La corrala que acoge el museo está en una parcela delimitada en forma de O. Fue construida en 1860 y los vecinos del barrio la llamaban ‘el corralón’, para distinguirla de otras cercanas.. Nunca fue teatro pero se cree que en su día fue una casa de postas con paso de carruajes. 

Museo Artes y Tradiciones Populares

Un total de 120 familias vivían aquí, en pequeños cubículos donde apenas cabía un hornillo y dos colchones. Los vecinos eran de origen humilde y habían llegado desde todos los puntos de España para trabajar en la capital. En la corrala no había ni agua corriente ni luz, pero sí un pequeño pozo del que tomaban el agua. Los dos aseos eran de uso comunitario.

Museo Artes y Tradiciones Populares
Obras de restauración

La parte inferior del corralón estaba dedicada a almacén, pues las familias se dedicaban mayoritariamente al comercio. Después pasaron a ser talleres y tiendas de anticuarios vinculados al Rastro madrileño. En las dos plantas superiores estaban las minúsculas viviendas.

En 1990 el corralón, que había estado ocupado hasta ese momento, se declara en ruinas. El Ayuntamiento se hacer cargo de él y después pasa a la Universidad Autónoma de Madrid para ser convertida en un museo. Las obras de restauración se prolongaron durante diez años. Hoy, de la corrala antigua se conserva el portón de entrada, los pilares de madera y el tiro de la escalera.

La historia de Guadalupe

Guadalupe González-Hontoria y Allende-Salazar fue la ietnóloga española que creó el museo. Con su Renault 4×4 recorrió en la década de los 70 más de dos millones de kilómetrospara comprar objetos tradicionales en todos los puntos de España. 

Cuando tuvo piezas suficientes se las cedió a la Universidad Autónoma de Madrid, quien se ocupó de la creación del Museo, instalado en el Campus de Cantoblanco. En 2011, la colección, con más de 8.000 piezas, se traslada al corralón, compartiendo espacio con el Centro Cultural La Corrala.

Colección permanente y temporal

El Museo incluye una colección permanente y otra temporal, que va cambiando a lo largo del año. Además, todos los meses hay una pieza destacada, que se exhibe y se explica independientemente.

Las piezas que se pueden ver hoy expuestas incluyen desde instrumentos musicales hasta artesanía y cestería, pasando por vestidos de época, aperos de labranza u objetos cotidianos. 

Recorriendo las instalaciones podemos observar los objetos siguiendo todos los ciclos vitales del hombre, desde el nacimiento hasta la muerte. En los primeros años de vida destacan objetos tan curiosos como una silla de parto, un tacatá o los amuletos que se ponían en las cunas para evitar el mal de ojo. 

Fiestas y maestros artesanos

El Museo también se vuelca en las fiestas populares, mostrando los trajes típicos y los objetos populares utilizados en las celebraciones. En un rincón también podemos observar los famosos gigantes y cabezudos de Madrid.

Museo de Artes y Tradiciones Populares

Gracias a la colaboración de artesanos de distintos oficios el Museo muestra cómo se trabajaba en una joyería tradicional, en una herrería y en un taller de curtido de pieles. Antiguamente en el barrio había muchas curtidurías, por su cercanía a los mataderos.

No falta tampoco la recreación de una cuadra con un carro de labor y otro de paseo. Se da la circunstancia de que muchos de los visitantes, especialmente los de mayor de edad, recuerdan haber visto algún objeto de la colección en su infancia. Una visita les sirve para rememorar a sus padres o abuelos, o la vida en su pueblo. Eso es, precisamente, lo que hace a este museo tan especial. 

El Museo de Artes y Tradiciones Populares se puede visitar de lunes a viernes, de 10 a 20 horas, y los sábados de 10 a 14 horas. Domingos, festivos y agosto, cerrado. La entrada es gratuita.

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